MI CONFRONTACION CON LA DOCENCIA
Pensar, después de veintisiete años, cual que es lo que me dice estar dentro de la docencia, además de ser Ingeniero (Electromecánico en Producción), me hace recordar como fueron mis inicios en la docencia, las dificultades que se me presentaron y cómo las fui superando.
Por principio, por mi mente no había pasado la posibilidad de dedicarme a la docencia, ni de lleno ni por tiempos parciales, estaba enfocado en terminar mi licenciatura y dedicarme a alguna actividad relacionada directamente con ella, de hecho, estar en el departamento de ingeniería del producto de alguna empresa dedicada a la manufactura y proyectar mi futuro en ella.
Como muchos, mi arribo a la docencia fue casual, un ex profesor de la licenciatura fue nombrado director de un CETis de nueva creación y para completar la plantilla de personal que le fue asignada entrevistó a varios compañeros y a un servidor para apoyarlo impartiendo algunas materias, situación que no me gustó y no acepté si no hasta casi un año después en que me requirió para cubrir, durante tres meses, la materia de Química II, ya que el titular había renunciado, a cambio, me acreditaría el servicio social, por lo cual, acepté y lo que eran tan solo tres meses, se han convertido ya en 27 años de servicio.
Debo decir, que propiamente enfrentar mi profesión y la docencia, no lo hice hasta mucho tiempo después, ya que al terminar la parte académica de la licenciatura, logré incorporarme a la industria y de algún modo llevar los dos empleos sin denostar uno de otro, de hecho, siempre he tenido como premisa el señalar que soy ingeniero, además de que el tipo de enseñanza era más conductista que constructivista.
Al llegar los sistemas de control escolar computarizado fui comisionado para participar en el desarrollo de estos sistemas, ya que pocos teníamos el conocimiento requerido en computación y dar los cursos para el manejo de los mismos, ¿qué tiene que ver?, que esta actividad me impulsó a otra área dentro del sistema educativo pero más administrativo que docente y fue ahí donde me di cuenta que la docencia es una actividad muy menospreciada pero que ejercerla implica preparación diaria, tanto profesional como emocional, que cada día se descubren formas de explicar un tema, que el conocimiento que pretendemos enseñar, para cada alumno tiene una percepción distinta, que trabajamos con compañeros de diversas profesiones y que cada uno de ellos hace un esfuerzo similar.
Así, por implicaciones administrativas, regrese un tiempo a la docencia, ahora ya impartiendo materias de computación, enfrentándome, como hasta ahora, a la falta de elementos para tener prácticas adecuadas, a que el avance tecnológico en esta área es mucho más rápido que la duración de un semestre, lo que me hizo buscar técnicas de enseñanza diferentes, buscar medios y formas para mantener el interés del alumno y sobre todo ponerme al nivel tecnológico de muchos de ellos, ¿a quién no se le dificulta enviar un sms con la facilidad que lo hacen ellos o chatear con la rapidez que lo hacen?, precisamente por ese lado es por donde busco que les interese un lenguaje de programación o el diseño de bases de datos.
Poco tiempo después de regresar a la docencia (1997) fui invitado a colaborar en la Coordinación Nacional de los CECyTES (Ahora CODES - CECYTES), en el área de Planeación, específicamente coordinar el área de proyectos especiales, la cual se encontraba en proceso de consolidación como parte integral de la DGETI, pero con un número considerable ya de planteles en diversos estados de la república, En esta actividad es donde he vivido mis decepciones y ubicaciones, ya que tuve la oportunidad de viajar por muchas partes de la República, visitar planteles en áreas urbanas y áreas rurales ver las carencias ya no digamos tecnológicas, si no hasta de mobiliario, como describo en mi perfil, fui seleccionado para estudiar un diplomado en Canadá y eso me hizo darme cuenta de que nuestros alumnos lo único que requieren es un buen apoyo en todos sentidos y podrán demostrar que pueden lograr mejores cosas que aquellos que lo tienen todo pero no saben para que sirve.
Es así como al regresar a la docencia mezclo los elementos tecnológicos de los que dispongo en el plantel, investigo que manejan de software en cafés internet, así como de las herramientas que disponen aquellos que tienen la suerte de contar con equipo propio y sobre la base del contenido programático planifico mis cursos, en el área matemática, utilizar las técnicas de enseñanza viejas, adaptadas a la modernidad haciendo que el alumno se adentre lo mas que pueda de acuerdo a su propio nivel de aprendizaje y entienda lo esencial de las matemáticas.
Muchos docentes de educación superior, menosprecian al nivel medios superior llamándolo despectivamente “el kínder”, olvidando que ellos también pasaron, como todos los profesionistas por este nivel y que fue en este nivel donde acabamos de definir nuestra metas o cambiarlas de acuerdo a las perspectivas que nos presenta el tener nuevas perspectivas de un conocimiento, he conocido a alumnos de nuevo ingreso con la idea de ser médicos o ingenieros, pero que al adentrarse en los diferentes campos del conocimiento, identificándose con tal o cual docente, cambian su decisión y han obtenido mejores resultados en la educación superior.
Desgraciadamente, sobre todo en las áreas urbanas, ahora nos enfrentamos a retos adicionales a los puramente docentes, dichos retos podemos definirlos como el deterioro social, la pérdida de valores, nos enfrentamos a un índice de deserción elevado la mas de las veces motivado por causas ajenas a la docencia, perdemos cada semestre buenos alumnos.
Ahora, se ve muy lejano cuando encontraba a ex alumnos y me decían que estaban estudiando una licenciatura o que ya la habían terminado, desgraciadamente nos encontramos cada vez con más ex alumnos que no terminaron el bachillerato.
Espero que en un futuro este panorama cambie y que los nuevos modelos educativos provean las técnicas adecuadas para obtener mejores resultados.